FESIQ-CGT | Federación Estatal de Sindicatos de la Industria Química

Trabajando bajo el sol

 

Una de las cuestiones más recurrentes a nivel de Prevención Laboral cuando aumentan las temperaturas es:
¿Cuál es la temperatura máxima permitida para trabajos en el exterior? Pregunta sin respuesta ya que legalmente no hay nada establecido.

El RD 486/1997 por el que se establecen las disposiciones mínimas de Seguridad y Salud en los lugares de trabajo establece en su Anexo III unas temperaturas mínimas y máximas pero referidas únicamente a trabajos en el interior:

  • Entre 17 y 27ºC, en el caso de trabajos sedentarios
  • Entre 14 y 25ºC, en el caso de trabajos ligeros

Hay un vacío legal, por tanto, en cuanto a la regulación para los trabajos en el exterior, algo que no deja de ser sorprendente ya que la exposición en el exterior suele ser superior implicando por lo tanto un mayor riesgo.

 

Tengamos en cuenta los siguientes datos:

  • Trabajar bajo calor extrema eleva en un 9% las posibilidades de sufrir un accidente de trabajo.
  • Si una persona trabajando al aire libre bajo 40ºC sufre un golpe de calor el porcentaje de mortalidad es de un 25%.

A pesar de esta laguna en una Legislación que entendemos es deficiente, recordemos las muertes de trabajadores por golpe de calor, sí hay opciones a tener en cuenta para que podamos actuar:

  • En primer lugar, el empresario, y según la LPRL, es siempre el responsable de evaluar los posibles riesgos y aplicar a los mismos las medidas preventivas/correctoras necesarias. Por lo tanto, podemos solicitar, mejor dejando constancia escrita, a la empresa que realice una evaluación de estrés térmico. Dicha evaluación debe realizarse teniendo en cuenta las condiciones más desfavorables, es decir, en este caso la época del año con temperaturas más elevadas y en las operativas que impliquen mayor esfuerzo físico.
  • A partir de la evaluación han de aplicarse las medidas preventivas/ correctoras necesarias que pueden incluir por ejemplo:
    • Protocolo de actuación según los diferentes rangos de temperatura
    • Limitación de los horarios de trabajo en función de las horas de máxima temperatura y los trabajos que impliquen mayor exigencia física.
    • Vigilancia de la Salud adaptada al trabajador y su exposición a condiciones climatológicas adversas, etc.
    • Campañas informativas y formación al trabajador para reconocer un golpe de calor y actuar en esa situación
      Si por parte de la empresa hubiera una negativa o falta de respuesta en cuanto a realizar una evaluación podemos acudir a Inspección de Trabajo, incluso de urgencia si se trata de un riesgo inminente para que actúen parando los trabajos.

 

 

Por último, resaltar la importancia de la información/formación al trabajador en referencia a este tema ya que en muchos casos se menosprecia el riesgo al desconocer que un golpe de calor puede llegar a ser mortal.

 


Pilar Frey Martínez
Ex-Delegada de Prevención (DPRL)
Màster Universitari en Prevenció de Riscos Laborals

Barcelona, septiembre del 2018